23 feb. 2016

QUE VER EN GUANAJUATO

Fundada por los españoles en 1570, Guanajuato es una de las ciudades más antiguas de México, y la que da nombre al Estado de la que es capital.
Los chichimecas que poblaron la zona en la época prehispánica la llamaron Mo-o-ti, que significa “lugar de metales”, lo que indica la riqueza del subsuelo de la ciudad en minerales, especialmente de oro y plata que fueron explotados en grandes y profundas minas por los conquistadores. Su nombre actual deriva del Purépecha kuanasi uata, que significa Cerro de las ranas.
La ciudad y las minas de los alrededores fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988, por su importancia histórica y artística.

Lo que hay que ver en Guanajuato es:


Minas de Guanajuato

Es donde descubriremos el verdadero pasado de Guanajuato, que le dio su fama y su riqueza. Hay varias minas y varias entradas para su visita, por lo que tendremos la opción que mejor se acomode a nuestro estado físico. Lo más importante es no sentir claustrofobia y dejarse llevar por algún guía que no sólo explique la historia del lugar sino sus historias y leyendas, con mineros fantasmas muertos en accidentes en el interior de las minas y que aún hoy en día siguen apareciendo, a veces. Ojo avizor…

Alhóndiga de Granaditas

Uno de los episodios de la Guerra de la Independencia de México más famosos fue la toma de la Alhóndiga de Granaditas de Guanajuato por Miguel Hidalgo e Ignacio Allende. Aquél era un almacén de grano del siglo XVIII en el que se refugiaron algunas familias españolas durante la lucha por la independencia y en el que se acuartelaron también las tropas realistas.
Las tropas revolucionarias asediaron el edificio hasta que pudieron entrar, el 28 de septiembre de 1810,  y cuando lo consiguieron sus ocupantes terminaron masacrados. El artífice de romper el asedio fue Juan José de los Reyes Martínez Amaro, llamado el Pípila, que consiguió acercarse a una de las puertas fuertemente protegidas cubriéndose la espalda con una losa de piedra fijada con cuerdas para protegerse de las balas de los refugiados.

La estatua del Pípila

La ciudad estuvo eternamente agradecida al Pípila, por lo que le construyeron una enorme estatua en uno de los cerros que la domina, y que se ha convertido en uno de los mejores miradores para observar la ciudad de Guanajuato.

El teatro Juárez

Es uno de los teatros más bellos de México, fruto de la riqueza de las minas de plata y oro de la ciudad.  Se terminó de construir en 1903 en estilo neoclásico y desde entonces ha estado ligado intensamente con la actividad cultural de la ciudad, especialmente durante el Festival Internacional Cervantino, del que es sede desde 1972.

El callejón del beso

El callejón más estrecho de Guanajuato tiene un par de balcones enfrentados que parecen casi tocarse y quedan a escasos centímetros uno de otro
Dice la leyenda que en una de las casas vivía una joven heredera de un rico propietario de minas, que se enamoró de un pobre minero. El chico alquiló la habitación con el balcón de enfrente para poder estar cerca de su amada y poder hablar y besarse cada noche a través de la corta distancia entre los balcones. Cuando el padre se acabó enterando, amenazó a la muchacha que la mataría si volvía a suceder, pero la chica, pensando en que al ser hija única no se atrevería, volvió a verse con el muchacho esa misma noche. El padre, encolerizado, acabó matando a su propia hija de una puñalada.
Actualmente en la casa del balcón del muchacho se encuentra una tienda de recuerdos desde la que se puede acceder al balcón para poder hacerse una foto con la pareja, dándole un beso, claro.

El museo de Diego Rivera

En una de las coloreadas calles (Positos Número 47) cercanas a la Alhóndiga se encuentra el museo dedicado a la vida del muralista Diego Rivera, que ocupa desde 1975 la casa natal del pintor. Se encuentran algunas obras de toda la trayectoria de Rivera, des de obras infantiles, como “Cabeza Clásica” hasta obras realizadas poco antes de su muerte en 1956, como “Paloma de la paz” y “Madame Libert”.


Museo de las Momias de Guanajuato

Hay que ser un poco morboso para entrar en el Museo de las Momias de Guanajuato.
Se trata de cadáveres momificados por el ambiente seco de las tumbas en los que fueron enterrados, y que han conservado muy bien los rasgos faciales hasta el punto de poderlos reconocer. Por ello, no son momias antiguas, como las egipcias o las peruanas, sino momias naturales cuya antigüedad no supera los dos siglos. Fueron descubiertas en 1865, cuando se extrajo el primer cuerpo momificado del panteón de Santa Paula y que fue el primero del centenar que después se mostrarían al público en el Museo dedicado especialmente a ellas. Son tan famosas que incluso en la ciudad se han creado unos dulces de azúcar con forma de momia y se han rodado películas de terror con las momias de Guanajuato como protagonistas. 

Puedes escuchar las recomendaciones para visitar Guanajuato que hicimos en el programa que le dedicamos en La Buena Tarde de Radio Asturias:
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