24 nov. 2015

PISA, más allá de la torre inclinada

VISITANDO PISA, ADEMÁS DE SU TORRE INCLINADA

Todo el mundo sabe que en Pisa, una de las ciudades más famosas de la Toscana italiana, hay una torre inclinada. A la pregunta de qué función tiene la famosa torre, pocos aventurarán, con acierto, que se trata del campanario de la catedral junto a la que se levanta. Pero cuando preguntamos la fecha de construcción, el nombre del arquitecto o el material con la que se construyó, el silencio suele mostrar la ignorancia más oscura.
Y es que lo más famoso de Pisa es su torre inclinada, pero poca gente sabe qué hay además de interesante en la ciudad. Por ejemplo, se sorprenderán seguramente sus visitantes al conocer que en Pisa existen otras dos torres inclinadas o que la tan famosa torre inclinada no es la que tiene una mayor inclinación del mundo (en el oeste de Alemania se encuentra el pequeño pueblo de Suurhusen, con una capilla cuyo campanario, construido en 1450, es la torre más inclinada al momento, con 5,07º contra los 3,97º de la de Pisa). 
Así que si vamos a Pisa sólo para ver su torre pensando en que va a ser algo excepcional, quizá nos llevemos una desilusión.
Pero si vamos a Pisa con ganas de descubrirla, conoceremos una ciudad con muchos más atractivos. Aquí hay algunas de las cosas interesantes que podremos ver y realizar. En la llamada Plaza de los Milagros, un ancho espacio abierto cubierto de hierba, se erigen los principales monumentos de la ciudad:

Catedral de Pisa (Duomo)

Fue construida en mármol blanco entre el siglo XI y XII y es una de las mejores obras del románico italiano (en concreto del románico pisano). Está dedicada a la Asunción de la Virgen (Santa Maria Assunta). Su fachada principal tiene 3 grandes puertas de bronce del siglo XII. De su interior destaca sobretodo el púlpito esculpido, de principios del siglo XIV, obra de Giovanni Pisano, una obra maestra de la escultura medieval.
Se dice que Galileo Galilei, uno de los ilustres hijos de la ciudad de Pisa, se inspiró en el péndulo del incensario de la catedral para visualizar el movimiento de los planetas alrededor del sol.

El Baptisterio

Dedicado a San Juan Bautista, este edificio circular con techo abovedado se inició en 1153. También de mármol, fue diseñado en estilo románico por el arquitecto Deustesalvet, aunque terminó en el siglo XIV y contiene algunas partes de estilo gótico. En el interior hay una gran pila de agua bendita octogonal de 1246 y un púlpito también del siglo XIII esculpido por Nicola Pisano, padre de Giovanni Pisano (quien esculpiría después el púlpito de la catedral).

Campanario de la Catedral

Ésta es la famosa Torre Inclinada, y no solo tiene mérito porque no se haya caído aún sino porque se empezó a inclinar al poco de comenzar a construirla y a pesar de ello la acabaron terminando. Del mismo mármol con el que fue construida la catedral, destaca por sus ocho niveles (seis de ellos con 15 columnas en cada una de ellos). Se empezó a construir en 1173, y poco después de empezar, cuando sólo llevaban construidos tres pisos, se descubrió que se estaba inclinando a causa de unos cimientos débiles (solo llegan a tres metros de profundidad). Aun así la terminaron entera, con sus 55,8 metros de altura. Una escalera de 294 escalones permitía acceder al piso superior, donde estaban instaladas las campanas (la mayor es L’Assunta, de 1655 y que pesa tres toneladas y media). Después de unos años cerrada al público, se volvió a abrir en 2001.
Hay una leyenda alrededor de la torre, que relata como Galileo Galilei subió a lo alto, desde donde dejó caer dos balas de cañón de distinto peso para demostrar que la velocidad de descenso era independiente de la masa.

Camposanto monumental 

Es un edificio construido a propósito para albergar las tumbas de los hombres poderosos de la ciudad. Se dice que Ubaldo de Lanfranchi, arzobispo de Pisa, hizo traer un cargamento de tierra sagrada desde Jerusalén durante la Cuarta Cruzada, y después de esparcirla por la zona, construyeron el edificio encima, en forma de claustro, llamado desde entonces Camposanto, a partir del cual ha surgido el sinónimo de cementerio en italiano y español. En él se encuentran también 600 lápidas, muchas de ellas grecorromanas anteriores a la construcción del siglo XIII. Los muros también están decorados con frescos de del siglo XIV y XV. 3 capillas servían para realizar servicios religiosos, y el sitio sirve como museo para exhibir 84 sarcófagos romanos.
Foto de Kaho Mitsuki

Un suelo inestable

Por cierto, las otras dos torres inclinadas de Pisa son las que se encuentran en:
-El campanario de la iglesia de San Nicola, junto al río.
-El campanario de la iglesia de San Michele degli Scalzi (e incluso la iglesia también está inclinada).
Esta tendencia del suelo a moverse inclinando las torres es consecuencia del área pantanosa en la que se asienta la ciudad, a la orilla del Arno. Un paseo junto al río es otra de las actividades que nos permitirán descubrir una Pisa distinta, de palacios viejos y callejuelas estrechas.

La riqueza durante la Edad Media y renacimiento italiana no sólo se notó en los edificios que se construyeron en Pisa, sino también se puede ver en la importancia de personajes famosos que nacieron en la ciudad: el papa Eugenio III, el matemático Leonardo de Pisa, el príncipe Rodolfo de Austria o incluso el egiptólogo Ippolito Rosselini son unos cuantos de sus hijos.
Pero posiblemente el hijo más ilustre de la ciudad, y al que le tienen mayor aprecio, es Galileo Galilei (1564-1642), el padre de la astonomía moderna. En Pisa se encuentra la casa donde nació (Casa Ammannati), la de su padre (Vinzenzo Galilei) y la casa donde vivió después, que en su tiempo alojó un observatorio de la Universidad de Pisa y que ahora guarda un archivo de documentos relacionados con Galileo.
A los amantes de los viajes les gustará saber que Rustichello de Pisa también nació en la ciudad. Fue este el escritor que puso por escrito lo que le contó Marco Polo mientras los dos compartían celda en una prisión de Génova.

Un deporte antiguo

Y para los amantes del deporte tradicional que se encuentren en Pisa durante el último sábado de junio, deben dirigirse al Ponte di Mezzo, donde desde la Edad Media se juega ese día al Juego del Puente (Giòo der Ponte) una competición en la que hay que mover un pesado carro a lo largo del puente.

Cuando regresemos a casa después de la visita habremos visto, seguro, que Pisa es mucho más que una simple torre inclinada. 

17 nov. 2015

RUTA POR LOS FIORDOS DE NORUEGA

En el best seller Guía de la Galaxia para autoestopistas (Hitchhiker’s Guide to the Galaxy) de Douglas Adams, uno de los personajes, Slartibartfast, es un reputado diseñador de planetas. De hecho, fue el responsable de la geografía de nuestro planeta Tierra, y especialmente le gusta diseñar las costas. Está especialmente orgulloso del contorno de los fiordos de Noruega, trabajo por el cual ganó un premio.
Obviamente se trata de una obra de ficción (los fiordos en realidad se formaron cuando los glaciares que cubrían las montañas de Noruega retrocedieron y se llenaron de agua de mar), pero la belleza de los fiordos noruegos es real, y una ruta recorriendo los más significativos de ellos nos va a reportar una de las mejores experiencias no solo de Escandinavia, sino del mundo entero.
Como los fiordos son navegables, lo mejor para conocerlos a fondo es combinar su exploración desde el mar con el sistema de ferris modernos y desde la costa, alquilando un coche en Oslo o en alguna de las grandes ciudades que los rodean (Bergen, Stavanger,…).
Podemos realizar un excelente recorrido para conocer con bastante profundidad los fiordos noruegos en unos diez días, durante los cuales vamos a poder disfrutar de la belleza de cascadas impresionantes, altísimos acantilados, glaciares de blanco puro, bosques vírgenes y ciudades tranquilas y que parecen surgidas de la Edad Media.
-Preikestolen: la ruta empieza por uno de sus platos fuertes, el fabuloso Preikestolen (Púlpito), un precipio de roca sólida de 604 metros de altitud encima del fiordo de Lyse, desde el que las piernas de una persona sentada penden sobre el vacío. No es sitio para gente que sufra de vértigo… Para llegar arriba hay que realizar una excursión de 4 horas, pero las vistas desde arriba merecen todo el esfuerzo.
Foto de Alexander Mitew
-Stavanger: podemos llegar hasta Stavanger siguiendo la carretera que bordea la costa sur de la península de Escandinavia desde Oslo. Esta es la cuarta ciudad de Noruega, y la capital del petróleo del Mar del Norte por el que Noruega es uno de los más ricos países de Europa. Aunque la ciudad es vieja, quedan muy pocos monumentos históricos, y nos vamos a encontrar con una ciudad de modernos edificios. Pero desde aquí sale el ferry que nos va a llevar a Bergen.
-Bergen: Con 275.000 habitantes, es la segunda ciudad más grande de Noruega. Fundada en 1070 por el rey Olav Kyrre, sería la capital de Noruega hasta 1299 y después, a partir de 1360, gracias a formar parte de la Liga Hanseática, se convertiría en una de las ciudades más importantes del comercio en el norte de Europa (especialmente el comercio del bacalao). De esa época queda todo el frente del muelle (Bryggen), el barrio histórico junto al mar y un interesantísimo Museo Hanseático. Si bien fueron almacenes y casas dedicadas al comercio del bacalao, los edificios del Bryggen actual acogen restaurantes y tiendas que dan servicio mayoritariamente a los turistas que lo visitan.
Foto de Visit Norway
Aquí también se puede ver el la casa Museo de Edvard Grieg, el compositor nacional, en Troldhaugen, donde vivió durante 22 años hasta su muerte en 1907. La casa ha quedado como la dejó en ese momento, por lo que nos podemos transportar fácilmente hasta la época en que compuso aquí obras como Peer Gynt.
También hay que subir en el funicular Fløibanen, que sube hasta la cima de la montaña Fløien, que permite tener una vista espléndida de Bergen y su fiordo.
Para vivir Bergen hay que visitar su Mercado de Pescado y pasear por los estrechos pasajes (smau) entre las casas viejas de madera que remontan la colina.
-Nigardsbreen: en nuestra ascensión hacia el norte pasaremos cerca de Nigardsbreen, un accesible glaciar de montaña surgido del más grande glaciar de Jostedalsbreen cercano al pueblo de Jostedal. Un precioso lago se forma al final del glaciar.
Foto de G. Lanting
-Geirangerfjord: Su nombre evoca la grandeza y magnificencia de uno de los más bellos fiordos noruegos (por algo fue incluido desde 2005 en la lista de la UNESCO de patrimonio de la Humanidad). Tiene 15 kilómetros de largo y es un brazo del fiordo de Sunnylvs, que lo es a su vez del Storfjorden. En el extremo del fiordo, con una de las mejores vistas de todo Noruega, se encuentra el pequeño pueblo de Geiranger. El fiordo es uno de los más estrechos pero navegables por los grandes cruceros y ferris que van arriba y abajo pasando muy cerca de dos de sus grandes hitos: las cascadas de las Siete Hermanas y el Pretendiente, una delante de las otras, como pareciendo que las persigue.  Al final sus aguas solo se funden en el océano.
Foto de Andreas Trepte
-Ålesund: aquí termina la ruta por los fiordos noruegos, en esta pequeña ciudad junto al mar característica por sus muchos edificios con estilo Art Nouveau. La razón de esta arquitectura viene a raíz del incendio que en 1904 arrasó con casi toda la ciudad. El káiser Guillermo II, que veraneaba cerca, envió ayuda en cuatro barcos y se reconstruyó la ciudad en el estilo imperante entonces en Europa, con piedra y ladrillos en vez de la madera anterior. Aún hoy en día la ciudad vive de la pesca, y es uno de los mayores puertos pesqueros del país, un sitio excelente para terminar el recorrido.
Seguro que al acabar esta ruta por los fiordos de Noruega entendamos por qué Slartibartfast se sentía tan orgulloso de haberlos diseñado…

Más información en VisitNorway.

15 nov. 2015

TAVERTET, EL MÓN PERDUT

Tavertet, encimbellat al marge dels alts cingles de l’Osona, entre el Collsacabra i les Guilleries, va romandre aïllat i sense carretera fins a ben entrat el segle XX. Potser aquest aïllament el va mantenir al marge del que succeïa a la plana, però a la vegada va aconseguir que romangués com un dels pobles més tranquils i encantadors de Catalunya. Com els alts Tepuis de Veneçuela, que conservaren un passat remot que inspirà a Conan Doyle a escriure el Món Perdut, els cingles de Tavertet també han ajudat a guardar un llegat que s’inicia a l’època dels íbers, passa per l’edat mitjana i creuant el segle XVIII ha arribat fins als nostres dies encara molt ben conservat.
Pujar a Tavertet enfilant-se per la carretera que puja de L’Esquirol és fer-ho per un camí que ens portarà enrere en el temps i ens durà fins algun dels balcons més bonics de Catalunya.
El nucli urbà conserva unes quantes cases del segle XVII a XIX, i les noves construccions s’han mantingut fidels a l’estil de pedra vista i amples portals i llindars de finestres que caracteritzen les cases velles. L’Església de Sant Cristòfol, al mig del poble, a la Plaça Major, és l’edifici més simbòlic, del segle XI i amb un rabassut campanar.
El mateix poble ja té un bonic passeig amb diferents bancs per a admirar les vistes, però si el que es vol és veure-les en tot el seu esplendor, convé caminar una mica pel camí del mirador de Sau, des d’on es podrà veure tot el Pantà.
Aquesta ruta de 2,4 km que voreja el cingle fins al Puig de la Força passa primer per les restes d’una muralla ibèrica. Encara hi estan treballant els arqueòlegs, però ens demostra que aquí hi visqué gent molt abans de l’arribada dels pobladors medievals.   
Un ample camí de pedra serpenteja vora el penya-segat i després rodeja l’anomenada Masia del Castell, però abans de rodejar-la completament, trobarem un trencall a mà esquerra que, vertical, baixa per graons de pedra cap a un sender que correrà uns metres per sota del cingle.
Aquest corriol voreja la paret i s’endinsa per un parell de balmes que semblen les de les pel·lícules d’homes prehistòrics, com si un grup de neandertals haguessin d’estar-hi cuinant una cuixa de mamut. De fet, un grup d’amants de la prehistòria ha fet una sèrie de dibuixos a la roca que semblen de l’època, i ha recreat com seria un foc improvisat amb un cercle de pedres i tot al voltant. Fins i tot, per a que ens quedi clar com va la història, hi ha inscrit un llistat seqüencial de les diferents espècies homínides fins arribar a l’Homo sapiens.     
Des d’aquestes balmes ja es veu l’objectiu final de l’excursió, el Puig de la Força, anomenat també Roca de Sau. Cal baixar fins al coll del puig per unes escales tallades a la roca, i enfilar-nos per una espècie de selva que ens transportarà, a petita escala, a Angkor Wat i les seves ruïnes soterrades per la vegetació a Cambodja. Aquí hi trobarem també unes ruïnes, del castell del segle XII que va pertànyer a la família Tavertet. S’hi veuen un parell de murs, sortint per entre les arrels i fullam dels arbres. Diuen que anteriorment hi havia hagut un altre castell aquí, el de Cornil. Tot el que en queda són les parets i una espècie de cisterna (hi ha qui diu que era la presó).

Segons la llegenda, el Puig de la Força era un lloc d’aquelarres, on les bruixes es reunien per a fer conjurs i invocar el diable. Són llegendes només. Si haguessin vingut aquí les bruixes s’haurien estat de tantes tonteries... Les vistes, des del cim, són esplèndides. D’una banda tota l’extensió dels cingles de Tavertet i el Pantà de Sau (i amb sort la punta del campanar que sobresurt del nivell baix de l’aigua). I de l’altra, just davant, el canó del riu Ter que es perfila entre cims d’agrestes parets culminats de vegetació. Si no sabéssim que som a Catalunya, ens creuríem transportats al Món Perdut de Conan Doyle... 

CHAVA FLORES, EL CRONISTA MUSICAL DE MEXICO

El lunes pasado tuvo lugar en les Cotxeres de Sants de Barcelona un emotivo homenaje a uno de los cantantes más entrañables de México, Chava Flores.
Salvador Flores Rivera nació en la Ciudad de México en 1920, y  a la muerte de su padre, cuando él tenía trece años, tuvo que empezar a trabajar en todo tipo de oficios: costurero, cobrador, vendedor, administrador en ferretería,… Tuvo una camisería y una salchichonería, pero las tuvo que cerrar. Fue mientras trabajaba en una imprenta cuando entró en contacto con la canción: en 1949 se le ocurrió imprimir unos cuadernos llamador “Álbum de Oro de la canción”, en los que plasmaría las canciones de México más famosas. El aumento del coste del papel canceló el proyecto a los cuatro años de empezar, pero consiguió con ellos plasmar uno de los mejores cancioneros nacionales.
A raíz de la publicación, entra en contacto con artistas compositores e intérpretes, que le acaban de hacer salir su propia vena artística. Empieza a componer y cantar sus propias canciones. Empieza en 1952 con “Dos horas de balazos” y “La tertulia”, y a partir de éstas empieza a ganar fama y notoriedad no sólo en México y Latino América, sino también en Estados Unidos.
A Chava Flores se le conoce como el cronista musical de la Ciudad de México, puesto que en sus casi 300 canciones consigue captar la esencia de la vida en la capital. Sus múltiples oficios de joven le ayudaron a imbuirse de una serie de anécdotas (propias o ajenas) que al plasmarla en sus canciones darían no sólo un toque divertido sino también costumbrista a sus composiciones.
No sólo cantaba, sino que también sus canciones eran interpretadas por grandes cantantes. Por ejemplo Pedro Infante cantó varias de sus canciones, como “La Tertulia” o “Peso sobre peso” en alguna de sus películas. Y el mismo Chava fue actor en varias películas.
Murió en 1987, a los pocos años de haber dejado la capital para vivir en Michoacán.
Y hasta hoy no había recibido quizá un reconocimiento formal en Europa hacia su labor de retrato de la sociedad mexicana. Así, el homenaje que Mexcat hizo a Chava Flores se circunscribe en la voluntad de querer reconocer el esfuerzo que hizo el cantante para plasmar en composiciones musicales la vida y la esencia del mexicano.
Su esposa, Rosalinda Maceda, fue la encargada de recordar la figura de Chava Flores en Barcelona. Se casó con él a los 17 años, cuando Chava contaba con 29 años más que ella, y conserva de él no sólo el legado y la memoria, sino incluso parte del arte, como demostró al cantar un par de canciones acompañada en la guitarra por Roberto Aguilar, y después un trío con Aguilar y Josep Pérez Abuyé, el Charro Catalán.   
Comentó Rosalinda Maceda sobre su marido que Chava Flores siempre decía que había dos clases de mexicanos, los de clase alta y los de clase baja, y éstos últimos entre pobres y miserables. A él le tocó pasar por las tres clases, así que tenía anécdotas de todas ellas para completar el cuadro de la vida mexicana. Como él mismo decía, no se puede describir México si no se conoce y no se ama, y Chava Flores lo amó con pasión, así que lo pudo describir a la perfección. Fue sin duda un pintor musical de un lienzo variopinto, para el que solía utilizar como nadie el albur, el juego de palabras con doble sentido que tiene tanta aceptación entre los mexicanos. Y lo hacía con tanta sutilidad que canciones como la que sigue, Tomando té, casi podría pasar por una canción de salón de té, pero al captar realmente el sentido de las palabras seguramente todas las damas de la sala se desmayarían. De todas formas, Chava Flores consideraba que las mujeres mexicanas solían captar mucho mejor el doble significado. Según su esposa, Chava Flores no podía dejar de mostrar cómo hablaba el mexicano, especialmente el caballero, y si éste no lo entendía, entonces la dama se lo podía explicar, que estaba más enterada:
Durante el homenaje actuó también la cuentacuentos Martha Escudero, con un cuento de los Retablos Mexicano de Norma Román Calvo.
Y terminó la velada con un homenaje especial a quien fue el instigador y organizador del acto, el gran (en todos los aspectos) Luis Morales, hombre polifacético y director de UMB RADIO, a quien le fue entregado un diploma de reconocimiento por parte de Mexcat por la aportación a la difusión de la cultura mexicana en todos sus aspectos desde hace años. Un merecido homenaje también a su esfuerzo y empeño por hacer llegar la cultura mexicana fuera de sus fronteras.
Después del homenaje, se inauguró el Altar de Muertos preparado en honor a Chava Flores y a La Llorona, el más grande de Europa. 
La música y la letra de las canciones de Chava Flores han pasado ya a ser parte de la historia de México, y hay pocos mexicanos que no se sepan alguna de las más famosas: Llegaron los gorrones, ¿A qué le tiras cuando sueñas mexicano?, La tienda de mi pueblo, Mi México de ayer,... A lo mejor no sabrán que era de Chava Flores, pero sin duda reconocerán sus estrofas. 

14 nov. 2015

NIEVE INSTANTANEA: Agua hirviente que se congela al momento

Ahora que se acerca el invierno, quizá podáis probar esto en casa. Bueno, mejor dicho, fuera de casa. Cuando la temperatura exterior baje más allá del punto de congelación, y si hace suficiente frío, quizá podáis ensayar este pequeño experimento científico.
Yo lo probé en el Polo Norte, pero a bajas temperaturas también es posible. 


¿Qué le pasa al agua hirviendo a -30ºC en el Polo Norte?
A -30ºC cerca del Polo Norte, en la base rusa de Barneo, el agua hirviente se convierte instantáneamente en una nube de nieve. La física de esta rápida transformación es clara:
1) el agua hirviente aumenta su superficie y se evapora
2) el vapor de agua se condensa inmediatamente en pequeñas gotas
3) estas gotas se congelan inmediatamente en copos de nieve formando la nube
Espectacular, ¿verdad?


Esta prueba la hice durante la Expedición Último Grado al Polo Norte que describo en el libro VIAJE AL BLANCO.


3 nov. 2015

CRADLE OF HUMANKIND, la cuna de la humanidad en SUDAFRICA

Hace pocas semanas los cimientos de la ciencia plaeoantropológica se vieron sacudidos por la revelación de una noticia sensacional: en el fondo de una cueva fueron descubiertos, amontonados, los restos de más de 1.500 esqueletos de una especie nueva de homínido, bautizada por el equipo de Lee Berger como Homo naledi. La noticia es excepcional no sólo por la gran cantidad de especímenes encontrados de una misma época, sino también porque se evidenciaría por primera vez una especie de ritual mortuorio según el cual los cuerpos sin vida habrían sido alojados aquí a propósito. Homo naledi se llama así por la cámara de la cueva en la que se encuentra, Dinaledi, y significa “estrella” en el idioma sotho local. Aunque no se ha podido determinar bien su antigüedad, se le sitúa entre Australopithecus africanus y Homo erectus, y podría ser el nexo perdido que tanto se ha buscado. El futuro y las nuevas técnicas de datación lo dirán…   
La cueva en la que se encontraron los huesos forma parte del sistema de Rising Star, y viene a confirmar la zona, en la provincia sudafricana de Gauteng, como la Cuna de la Humanidad (Cradle of Humankind).
Así se llama este territorio a unos 50 km al noroeste de la ciudad de Johannesburgo que en 1999 fue declarado Patrimonio de la Humanidad y que se extiende a lo largo de 470 kilómetros cuadrados de paisaje de sabana sudafricana.
Todo empezó en 1924, cuando el antropólogo Raymond Dart descubrió la cabeza de un joven homínido en Taung. El fósil, llamado Niño de Taung, tenía de 2,8 a 3,3 millones de años, y  Dart lo clasificó en una nueva especie: Australopithecus africanus (el mono del sur de africano).
En 1947, en las cuevas de Sterkfontein, Robert Broom descubrió el primer cráneo entero y adulto de un Australopithecus africanus, que fue bautizado como Mrs. Ples
Las cuevas de Sterkfontein produjeron más de una tercera parte de fósiles homínidos primigenios de África antes del descubrimiento de Dinaledi, y por ello acabaron convirtiéndose en el epicentro de la Cuna de la Humanidad.
Ésta es una de las atracciones principales de la ciudad de Johannesburgo, ya que además de poder visitar la cueva, incluye un par de centros divulgativos donde se puede apreciar la evolución humana y la importancia que los fósiles sudafricanos han tenido en permitirnos conocer un poco más sobre el origen de nuestra especie.
Aunque existen más de 36 cuevas con huesos fósiles en la Cuna de la Humanidad, sólo es posible visitar dos centros de exposiciones, entre ellos el de Sterkfontein, donde puede visitarse la cueva original.

Hay dos centros visitables en la Cuna de la Humanidad:
-Maropeng: se trata de una impresionante construcción en forma de túmulo que alberga una exposición alrededor de un yacimiento de la edad de piedra en la quie los primeros humanos, hace entre uno y medio millón de años, fabricaron herramientas de piedra cuyos originales se pueden ver en la exposición.  El complejo no solo tiene un diseño espectacular, sino que se funde con el paisaje manteniendo un equilibrio natural. En su interior hay una cafetería, tienda y la exposición, además de un circuito en barca por varios túneles (uno de ellos congelado).


-Cuevas de Sterkfontein: el nombre afrikaans significa Fuente Fuerte, y es un grupo de cuevas de caliza. Aquí fue descubierta Mrs. Ples en 1947 por Robert Broom, y en 1997 Ronald J. Clarke descubrió el esqueleto casi completo de otro homínido, que llamaron Little Foot. Los datos de antigüedad parecen darle unos 2,2 a 2,6 millones de años, y Clarke lo bautizó como una nueva especie de homínido: Australopithecus prometheus
Aunque desde 1966 se está excavando el lugar (con Phillip V. Tobias como su gran dinamizador y convirtiendo el yacimiento del mundo que lleva más tiempo siendo estudiado) se puede acceder a la cueva que tantos fósiles ha brindado para, por unos minutos, sentirse paleoantropólogo descubridor.
La visita empieza en el museo del yacimiento, una moderna instalación con paneles explicativos, reproducciones de cráneos y huesos y una muy buena explicación introductoria para entender la evolución humana.

A los visitantes se les da un casco y cuando el grupo (nunca numeroso) está preparado, se inicia la aproximación a la cueva, a medio kilómetro de distancia. Durante el recorrido, por un camino bien cuidado entre la vegetación, uno va tomando conciencia del ambiente de sabana que le rodea, y a la vez del tiempo necesario para la evolución hasta la humanidad actual, ya que dispuestas a intervalos, unas placas grabadas informan del tiempo desde la creación del universo, la tierra, los continentes, la vida, los mamíferos y finalmente los homínidos.
Cuando se llega junto a la cueva, accesible por unos escalones tallados en la roca, uno ya sabe lo que se encontrará ahí: uno de los sitios con más historia del mundo. Bajamos con cierta aprensión. El ambiente oscuro y la pesadez de la roca no es sitio para claustrofóbicos, pero a medida que nos vamos adentrando en las fauces de la tierra descubrimos un mundo mágico de estalactitas y estalagmitas. El guía nos señala algunas de las concreciones rocosas más interesantes. Pasamos junto a una verja cerrada: es el sitio donde se descubrió Little Foot, y aún se mantienen las excavaciones ahí. 
Pasamos junto a un agujero en el techo: por aquí, dicen, es por donde caían algunos animales (entre ellos homínidos) y quedaban para siempre enterrados en la oscuridad de la cueva. Fue gracias a ello que nos han llegado sus huesos hasta hoy. Llegamos al final, una cámara donde la oscuridad se funde en un espejo de agua transparente que cubre una depresión. Cerramos por un momento las luces. El silencio es aplastante. Sólo alguna gota de agua al caer sobre la roca parece resonar en las paredes…
A fuera, una estatua de Phillip V. Tobias recuerda el mayor científico que trabajó en estas cuevas, y otra a Robert Broom observando a Mrs. Ples homenajea al hombre que hizo saltar la región a la fama.
Al lado, una serie de pasarelas metálicas cubre la superficie de excavación, llena de  cuadrículas de hilos para los excavadores. Los trabajos siguen. ¿Quién sabe lo que la Cuna de la Humanidad deparará en un futuro?
   
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