2 mar. 2018

SUR Y LA COSTA DE OMAN

Dice la leyenda que Simbad el Marino era originario de la ciudad de Suhar, en Omán y, como él, muchos mercaderes surcaron las aguas del océano Índico para comerciar. Utilizaban para ello los famosos barcos dhow, de altas e inclinadas proas y grandes velas latinas. En el desértico Omán, la madera escasea, pero los vínculos comerciales con el otro lado del Golfo de Omán y el Mar de Arabia se hacen evidentes al estudiar la arqueología y descubrir que, ya hace miles de años, la madera utilizada en Omán se importaba de India.

En este post te contamos qué ver en 

SUR Y LA COSTA DE OMÁN 

SUR y la COSTA DE OMÁN

Quriyat

El primer contacto con la costa de Omán se puede obtener en Quriyat (a veces escrito como Qurayyat), una pequeña población que encontramos en el viaje hacia la ciudad de Sur. Su ancha playa de arena protegida la hizo perfecta como puerto de las barcas de pescadores que sobreviven en las aguas cercanas. Ocupada por los portugueses, construyeron varias fortalezas y torres de defensa, de las que quedan un par: un gran fuerte en el interior, y la torre del fuerte Al Sahel, erigida sobre una roca que parece flotar sobre el agua de la bahía frente al puerto.
Fuerte Al Sahel, Quriyat, Omán
Quriyat en Omán

Bimmah Sinkhole

La geología en Omán es espectacular, y no solo en sus montañas, sino también en sus cuevas y algunas curiosidades locales. Una de ellas es Bimmah sinkhole, un agujero excavado en la roca que tiene un lago de aguas cristalinas en su base. En realidad se trata de un cenote, una caverna creada por la erosión de la roca calcárea que terminó colapsando y dejando abierto un agujero de unos 50x70 metros y una profundidad de 20 metros. Hay un parque arbolado construido alrededor del agujero y unas escaleras permiten acceder al fondo para bañarse en las frescas aguas.
Bimmah sinkhole, Omán


Wadi Shab

Wadi Shab es uno de los wadis más escénicos de todo Omán, un río que ha labrado un cañón en la roca de 30 kilómetros de largo. Su extremo, junto al mar, es solo accesible en barca, y a partir de ahí el camino lo bordea durante dos kilómetros internándose entre paredes de roca dorada. Aparecen charcas, cascadas, pozas y una lujuriante y verde vegetación entre la aridez del desierto rocoso, bordeadas por palmeras datileras. Hay que nadar por una laguna interior hasta una cascada escondida debajo de una roca para descubrir todo el encanto de Wadi Shab.
Pozas de agua en Wadi Shab, Omán

Qalhat

La ciudad de Qalhat fue una de las más importantes de Omán a partir del año 1230, convirtiéndose en uno de sus principales puertos comerciales antes del fin de la Edad Media. Fue parte del antiguo reino mercader de Hormuz (en Irán), y ofrecía un buen recaudo a los barcos comerciales en la península de Ras al Hadd y agua gracias a las fuentes de los valles de las montañas. Las murallas de un kilómetro que circundaban la ciudad y los acantilados que la protegen del mar no fueron suficientes para aguantar el ataque de la armada portuguesa en 1508 y desde entonces la ciudad quedó en ruinas. En las crónicas de viajeros medievales como Marco Polo (1254-1324) e Ibn Battuta (1304-1377) se menciona la ciudad como una de las más ricas de la región. Solo queda de ella algunos muros desmoronados, una cisterna y el mausoleo de Bibi Mariam, un edificio cuadrangular que permite intuir la riqueza arquitectónica de la ciudad. Se cree que fue construido en el año 1311 D.C., con piedras de arenisca y coral, y estaba ricamente decorada con estuco y cerámica azul de Persia. Su arquitectura sugiere un vínculo con los actuales Irán e Irak, puesto que se parece a construcciones encontradas allá. Sus ocupantes fueron Bibi Mariam (muerta en 1329) y su marido, Baba ad Din Ayaz, gobernador de Qalhat y de Hormuz, que murió en 1311.
Mausoleo de Bibi Mariam, Qalhat, Omán

Sur, el último reducto en la construcción de dhows

En la ciudad de Sur, a dos horas en coche de Mascate, se puede ver uno de los últimos dhows que surcaron las olas transportando carga. La proa afilada y grácil del Fatah Al Khair corta ahora solo el aire en el dique seco en el que se encuentra exhibido el barco frente al mar. Hubo un tiempo en que la ciudad de Sur contaba con más de trescientos barcos como este para el transporte de mercancías hasta África, Persia e India. El barco se terminó de construir en 1952, y tiene la forma y velamen de un Ghanjah, pensado para comerciar. Visitó los puertos de Aden, Básora, Sri Lanka y Zanzibar. La madera se ha conservado tan bien porque es de teka. La ciudad de Sur lo compró en 1993 y desde entonces lo exhibe como un monumento glorioso a su pasado navegante.
Dhow Fatah Al Khair
También se puede ver en una colina sobre Sur el castillo de Sunaysilah, una enorme construcción que domina toda la ciudad y que fue construida al poco de ser expulsados los portugueses, en 1650 d.C. Las vistas sobre la ciudad (extensa y de casitas blancas y bajas) son magníficas y llegan hasta distinguir perfectamente la franja de mar cálido sobre la que se asienta Sur.
Castillo de Sunaysilah, Sur, Omán
En los astilleros de Sur, frente a la torre de vigilancia de Al Ayjah también se construyen los últimos dhows tradicionales, a mano. Todos los obreros son indios, porque ya no quedan omaníes que conozcan el arte de fabricarlos, y artesanos de Kerala trabajan en los dos barcos anuales que se construyen en los astilleros.
Dhow en Sur

Ras al Jinz Turtle Reserve
Las torturadas formas de las rocas en la costa de Ras Al Jinz son excelentes para obtener fotos de geología surrealista. Pero esta península en el extremo oriental de Omán también es el lugar en el que se han hecho varias excavaciones arqueológicas que han permitido descubrir una gran riqueza comercial entre Omán y el Valle del Indo y Mesopotamia, con restos de hace más de 4.300 años. Aquí se han encontrado cerámicas del Indo y brea (para calafatear) que solo podía provenir de Mesopotamia.  
Pero si de día las playas y rocas de Ras al Jinz son espectaculares, de noche son todavía más increíbles, puesto que durante todo el año acaban llegando a la playa centenares de tortugas verdes (Chelonia mydas) que salen del agua para buscar un sitio donde excavar el agujero en el que ponen unos cien huevos cada una de ellas. Ras al Jinz es uno de los mejores lugares del mundo para ver la puesta de las tortugas.

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