27 oct. 2017

EL LONDRES MENOS CONOCIDO

Londres, capital del Reino Unido y del antiguo Imperio Británico es una enorme metrópolis con infinidad de atracciones, tanto de grandes monumentos y museos como de palacios, mansiones y parques. Lo que intentaremos en este post es apuntar algunas atracciones un poco menos famosas que las habituales, para descubrir, en un fin de semana, un

LONDRES MENOS CONOCIDO

El Londres menos conocido

El monumento a Peter Pan

Sir James Matthew Barrie, el novelista que inventó el personaje de Peter Pan, era de origen escocés, pero se trasladó a vivir a Londres en su juventud y la ciudad le inspiró sus mejores obras. Entre ellas la novela The Little White Bird (1902), en la que aparece por primera vez el nombre de Peter Pan como un bebé con poderes mágicos. Le siguió una obra de teatro, Peter Pan, The Boy Who Wouldn’t Grow Up, que resultó ser un éxito en 1904 y que daría pie en 1911 a la novela Peter and Wendy.     
Del primer libro de Barrie, The Little White Bird, el autor hizo una selección de textos y lo tituló Peter Pan in Kensington Gardens, ya que en él se explica la historia de un bebé de siete días que todavía tiene alas y se escapa volando a esconderse en el parque para no crecer. Allí vive entre las hadas del bosque, navega por las aguas del lago Serpentine y se encuentra con una niña perdida de la que se hace amigo.
Fue el propio Barrie quien pagó la estatua de Peter Pan que se levanta junto al lago Serpentine en Kensington Gardens. La esculpió George Frampton y se levantó en una sola noche el 30 de Abril de 1912 para dar una sorpresa a los niños de Londres. En total se fundieron otras seis estatuas, repartidas entre Bélgica, Canadá, Estados Unidos, Australia e Inglaterra, pero el personaje es tan conocido que hay otras diez estatuas de Peter Pan repartidas por el mundo.  
Peter Pan

Exploradores en la Royal Geographical Society

Que el Imperio Británico creó algunos de los exploradores más ilustres de los siglos XVIII al XIX queda patente con la gran cantidad de estatuas, efigies y monumentos repartidos por Londres en su honor. Un par de ellos ocupan la fachada del edificio que resume la exploración del mundo durante esa época y que todavía representa una de las grandes instituciones mundiales en el descubrimiento de nuestro planeta. Se trata de la Royal Geographical Society, que ocupa un gran edificio de ladrillos en Kensington Road. En la fachada hay que fijarse en las estatuas que nos saludan desde media pared: a un lado David Livingstone, el explorador de África, y a otro costado, Ernest Shackleton, el aventurero polar. Se puede entrar en el área de visitantes para disfrutar algo de ese sentimiento de descubrimiento que tuvieron esos primeros exploradores e incluso dar un vistazo a la biblioteca Foyle, con algunos volúmenes y mapas antiguos de las primeras expediciones.
Royal Geographical Society

Cápsulas y cohetes en el Science Museum (Museo de la Ciencia)

El Museo de la Ciencia (Science Museum) es uno de esos fascinantes museos que solo una ciudad como Londres podía tener y que, además, es gratuito. Con exhibiciones permanentes que detallan la evolución de la ciencia y la técnica y otras exposiciones temporales que se adentran en alguno de los aspectos científicos, el Museo de la Ciencia de Londres es un mundo para perderse. Se podrían pasar fácilmente un par de días enteros y no verlo todo. Entre los coches, aviones, máquinas de vapor y demás artilugios fruto del ingenio del hombre, si hay que destacar algún objeto yo me decantaría por el único que ha estado en el espacio. Se trata de la cápsula espacial y módulo de comando del Apollo 10, que voló alrededor de la Luna en mayo de 1969, dos meses antes que la siguiente misión, Apollo 11, aterrizara en la Luna. La cápsula espacial formaba parte de una exposición itinerante de la Smithsonian Institution que dio la vuelta al mundo en 1976 y desde entonces se quedó en el Science Museum. Dicen que tal vez los americanos se hayan olvidado de ella, pero lo cierto es que es uno de los objetos más venerados del museo ya que se puede ver en todo detalle el deterioro de la protección térmica de su base al entrar en incandescencia al llegar a la atmosfera terrestre.
Apollo10

El dodo y otros animales en el Natural History Museum

Junto al Science Museum se alza un museo aún más grande: el Natural History Musem (Museo de Historia Natural), un enorme edificio construido exprofeso para albergar una de las colecciones más importantes de la Historia Natural del mundo. Las varias expediciones a los confines del Imperio Británico trajeron muchos especímenes raros, fósiles y plantas que solo se encuentran en este museo.
Sorprende el tamaño de las salas expositivas y especialmente el del Gran Hall de entrada, del techo acristalado del cual cuelga el esqueleto de una ballena azul, el animal más grande que haya existido nunca en la tierra. La sección de dinosaurios encantará a los más pequeños y a los mayores. Los insectos sorprenderán a todos los visitantes, y la sección geológica dará mucho de qué hablar con la belleza de los minerales. Pero una de las grandes atracciones del museo se encuentra en una de las vitrinas de la sección de aves: se trata de una de las pocas representaciones de un dodo (Raphus cucullatus), una gran ave incapaz de volar endémico de la isla Mauricio que se extinguió en 1662 a causa de la caza intensiva. Quedan muy pocos restos, distribuidos por distintos museos del mundo, y en el Museo de Historia Natural se conserva no solo un esqueleto fosilizado sino también una representación con plumas (de paloma) de como era de verdad un dodo, algo incluso más fascinante que contemplar el esqueleto de un dinosaurio.
Museo de Historia Natural
Dodo

El Tigre de Tippu en el Victoria & Albert Museum

Frente al Museo de la Ciencia y el Museo de Historia Natural se alza el Victoria & Albert Museum, quizá el principal museo mundial sobre arte y diseño. Las horas de un día, o dos o tres no son suficientes para verlo todo, pero sí recomendamos entrar aunque sea para ver uno de esos objetos curiosos y con muchas historia. En la sección de arte indio se encuentra, en una vitrina con reliquias militares, una escultura de madera de un tigre atacando a un soldado británico. Perteneció al Sultán Tipu, maharahá de Mysore en el sur de India de 1782 a 1799 y enfrentado a los británicos. Este lo vencieron en la batalla de Srirangapatna, y al revisar sus pertenencias encontraron esta escultura que entraña un secreto: en su interior está escondido un órgano, con teclado y manivela para manchar. El sonido que produce es musical, pero de tanto en tanto la mano del soldado inglés se levanta y se escucha lo que parecen ser aullidos de dolor…
Tipu tiger

El sarcófago de Seti I en el sir John Soane’s Museum

De todos los museos de Londres hay uno que posiblemente sea el más singular de ellos, el Sir John Soane’s Museum. Se trata de tres casas unidas por el propietario que las convirtió en un museo particular donde albergar su colección de arte. ¡Y vaya colección! En el sótano, semi iluminado por aperturas de luz en el techo, se encuentra quizá el objeto más fascinante de la colección, el sarcófago del faraón Seti I (el padre de Ramsés II) que el arqueólogo y aventurero Giovanni Belzoni encontró en la tumba que descubrió en el Valle de los Reyes. En el primer piso se exhibe una colección de arte casi igual de fascinante: en una pequeña sala forrada de marcos pinturas hay tres grandes cuadros de la Venecia de Canaletto. Unas bisagras permiten mover las paredes para mostrar que, en su parte trasera tienen todavía más pinturas. Y de hecho detrás de una de estas paredes se encuentra uno de los conjuntos más importantes del museo, la serie original de A Rake’s Progress, de William Hogarth, una de las pinturas satíricas más famosas de la historia del arte británico.
Sir John Soane's Museum

El retrato de Freud por Salvador Dalí

Cuando Sigmund Freud tuvo que exiliarse de Viena a causa de las presiones nazis en 1938, escogió Londres para establecerse. A pesar de vivir solo un año en ella, la casa que ocupó con su familia en el número 20 de la calle Maresfield Gardens de Londres es ahora un museo dedicado a su figura y a la de su hija Ana, también piscoanalista, que siguió viviendo en ella hasta 1982. Es el Freud Museum de Londres.
El estudio de Freud se dejó tal y como él lo había ocupado: se puede ver el diván, su silla especialmente diseñada para él por Felix Augenfeld (a Freud le gustaba leer poniendo una pierna por encima del reposabrazos) y toda la colección de libros y las 2.000 figurillas arqueológicas que le fascinaban. Pero una de las obras de arte menos conocidas de esta colección es un dibujo al carbón de Freud realizado por un joven Salvador Dalí que le visitó en esta casa de Londres el 19 de julio de 1938. Freud le escudriñaba mientras Dalí hablaba sin parar en una verborrea delirante. Al finalizar la entrevista, Freud solo pudo decir: “Nunca había conocido a tan perfecto prototipo de español… ¡Qué fanático!”.
Freud por Salvador Dalí

Temple Church y las tumbas templarias

Medio escondida entre patios y despachos ocupados por los abogados que trabajan en los tribunales de justicia de Londres, la Temple Church (Iglesia del Templo) de la ciudad tiene sus orígenes en el siglo XII. La estructura más antigua, un cilindro de dos pisos, fue la iglesia original construida por la Orden de los Templarios inspirada en la Cúpula de la Roca de Jerusalén. En tiempos de Juan II fue incluso el lugar donde se guardaba el tesoro real, ya que los Templarios actuaron durante un tiempo como los primeros banqueros internacionales de Europa.
En medio de la iglesia se encuentran varias efigies de tumbas de caballeros medievales (desafortunadamente muy dañadas por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial), entre ellos los de William Marshal, quien consiguió que el rey Juan II firmara la Magna Carta que aseguraba la paz con varios barones feudales.
Iglesia del Templo
Temple Church

Donwshire House, la casa del Titanic

El edificio donde se encuentra la Embajada de España en Londres, en el 20 de Belgrave Square, se llama Downshire House y perteneció a William James Pirrie, director de las atarazanas Harland and Wolff de Belfast, las mayores del mundo. En 1907 se reunieron aquí Pirrie y Joseph Bruce Ismay, director de la compañía naviera White Star Line, y decidieron construir dos barcos gemelos que serían los transatlánticos más lujosos y grandes de la Historia. Se llamarían Olympic y Titanic.
Downshire House


Así que ya los sabéis la próxima vez que viajéis a Londres, además de visitar el Big Ben, la Catedral de Saint Paul o Piccadilly Circus, tenéis la alternativa de conocer todo este Londres menos conocido…
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