20 jul. 2015

Bañarse en Budapest

A ambas ribas del río Danubio, la ciudad de Budapest está considerada una de las capitales más bellas de Europa. Sus palacios imperiales, las grandes residencias modernistas, las orillas del Danubio y sus largos puentes, los tranvías amarillos que circulan por sus anchas calles adoquinadas,… la convierten en una ciudad fascinante para el visitante ávido de pasearse por la historia del centro de Europa.
Pero si por algo destaca Budapest es por la gran cantidad de baños termales que tiene. Con 123 fuentes naturales y pozos que salen de debajo la tierra entre 21 y 76ºC, desde 1934 Budapest es conocida como la capital mundial de las aguas medicinales.
Cada día más de setenta millones de litros de aguas termales llenan los trece baños públicos repartidos por la ciudad. Miles de ciudadanos los visitan a diario para relajarse, socializarse e incluso tratar algunas enfermedades como el reuma.
Los visitantes de la ciudad también pueden gozar de los baños, pero cada cual tiene sus propias normas que hay que cumplir.
Recomendamos aquí a dos de ellos:

Baños Rudas
Los Baños Rudas ocupan el mismo edificio desde el siglo XVI, y por lo tanto son originarios de la época en que los turcos dominaron Hungría. Aunque se cree que la afición por las aguas termales proviene de los romanos, sin duda la llegada de los turcos supuso un aumento en el uso de los mismos y la introducción de algunas particularidades, como los baños de vapor perfumados.
Por lo demás, las instalaciones para cambiarse son modernas y se abren con una pulsera con chip que se facilita al visitante. Hay que tener en cuenta que ciertos días de la semana son sólo para hombres, y otros (los martes) sólo para mujeres. En fin de semana la entrada es mixta.
Hay varias piscinas más o menos grandes según la temperatura del agua, a 28, 30, 33 y 42ºC, y se pueden ir combinando entre ellas o con la bañera fría, a sólo 16ºC.
Cuando se quiera disfrutar del relax absoluto (hay gente que hasta se baña leyendo un libro) lo mejor es entrar en la piscina central, de forma octagonal, rodeada de columnas que sustentan una cúpula con pequeñas aperturas tapadas con vidrios de colores: los rayos de luz penetran así en la penumbra de la sala bailando sobre las aguas calientes de la piscina y le dan al ambiente ese aire de exotismo oriental que convierten la experiencia en algo único.

Baños Szécheny
Los Baños Szécheny son la versión lujosa de los baños de Budapest. Por de pronto, su entorno es el de un palacio construido a propósito entre 1909 y 1913. Reformas posteriores lo fueron añadiendo alas y piscinas y hoy en día es el balneario más grande de Europa.
Sus 18 piscinas están construidas entre paredes de mármol, y su agua entre 18 y 38ºC aseguran que seguro que encontraremos la que tenga nuestra temperatura deseada. Incluso hay tres piscinas exteriores que permiten acceder al aire libre incluso en los crudos inviernos húngaros. Una de ellas tiene dimensiones olímpicas y no es raro ver a algún nadador entrenándose. Las otras son más pequeñas, pero tienen la altura adecuada para que los bañistas puedan quedarse de pie conversando unos con otros. Aquí en Budapest los baños cumplen la función de centros de recreo donde se encuentra uno con sus amigos o parientes. Incluso hay un par de mesas en el agua que sirven para montar una partida de ajedrez acuático…

Y es que aquí, en Budapest, los baños no son sólo para limpiarse. Aquí, en la capital de Europa de las aguas termales, como en las antiguas termas romanas, el agua es la excusa para encontrarse y conversar.

Si estás interesado en conocer un poco más sobre Hungría, quizá también te interese este otro post de mi blog: 

Si te gusta la radio quizá quieras escuchar este programa especial sobre Budapest que grabamos en el programa LA BUENA TARDE de RPA:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...