Podéis leer el artículo aquí: Artículo Ghandruk 7H
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9 may 2018
NEPAL en ZAZPI HAIZETARA
El pasado mes de abril en la revista de viajes en euskera ZAZPI HAIZETARA se publicó el reportaje conjunto que preparamos con Patxi Uriz con mi texto y sus magníficas fotografías: "GHANDRUK", un recorrido por uno de los trekkings más sencillos de NEPAL pero que permite gozar de una de las vistas más bonitas del Himalaya y uno de los pueblos más interesantes de las montañas de Asia.
12 ene 2018
RINOCERONTES INDIOS EN HISTORIA NATIONAL GEOGRAPHIC
Empiezo el año con un nuevo artículo en la revista HISTORIA National Geographic. Este mes de enero se publica mi artículo "El rinoceronte indio de Manuel I", en el que describo las peripecias de un rinoceronte indio que en el siglo XVI el sultán de Cambay regaló al gobernador portugués de INDIA y fue pasando de manos hasta querer llegar al Papa de Roma. El destino quiso que se ahogara en un naufragio en el mar Mediterráneo, pero en su época fue visto por reyes, artistas y considerado una celebridad. Desde que visité las Islas Frioul frente a Marsella (FRANCIA) (donde recaló el rinoceronte), Lisboa y la selva de Chitwan de NEPAL, quise escribir este artículo sobre el rinoceronte que seguramente haya viajado más en toda la historia.
24 oct 2017
TREKKING DE GHANDRUK, NEPAL, en AIRE LIBRE
Este mes de octubre se publica en la revista AIRE LIBRE mi reportaje "TREKKING DE GHANDRUK EN NEPAL", en el que explico como este recorrido por las montañas bajas del NEPAL nos puede acercar a una de las comunidades más sorprendentes del país, los gurung, y uno de los paisajes más bellos, la sierra de los Annapurna.
Podéis leer el artículo en este link: Trekking de Ghandruk
Gracias a VIATGES INDEPENDENTS y a TURKISH AIRLINES por hacerlo posible.
2 sept 2017
SELVA DE CHITWAN al MUNTANYA
Aquest mes de setembre es publica a la revista MUNTANYA, del CEC, dins d'un número especial sobre el NEPAL, el meu article "LA SELVA DE CHITWAN" en el que parlo del Parc Nacional del sud del país on abunden encara els tigres, elefants, micos i, especialment, els rinoceronts indis, visibles en una diversitat d'excursions que permeten conèixer la natura i els pobles que viuen a Chitwan.
Molt content que la fotografia que apareix en portada sigui meva, la d'un llaurador nepalès en un camp d'arròs i un tir de bous.
Podeu trobar exemplars de la revista a les llibreries especialitzades.
1 sept 2017
TREKKING DE GHANDRUK, NEPAL, en 7K
El pasado domingo 27 de agosto se publicaba en el dominical ZAZPIKA (7K) del periódico GARA el reportaje conjunto que hice junto a Patxi Uriz con mi texto y sus fotografías: "EL TREKKING DE GHANDRUK", un recorrido por uno de los trekkings más sencillos de NEPAL pero que permiten gozar de una de las vistas más bonitas del Himalaya y uno de los pueblos más interesantes de las montañas de Asia.
Podéis leer el texto en la página web de 7K o aquí.
15 ago 2017
SELVA DE CHITWAN, NEPAL, en BUEN VIAJE
Este mes de agosto se publica en la revista BUEN VIAJE mi reportaje "CHITWAN, ENTRE BOSQUES TROPICALES Y DENSA SELVA" en el que explico por qué la selva de Chitwan, en el sur de NEPAL, es uno de los lugares imprescindibles en una visita a este país asiático: elefantes, cocodrilos, tigres y, sobre todo, rinocerontes indios.
¿Aún no conoces lo que puede depararte esta jungla llena de vegetación tropical y animales salvajes? Seguro que es muy distinta de la imagen de Nepal que tienes en mente.
Descubre como es la Selva de Chitwan leyendo el artículo. Puedes leerlo aquí: Chitwan BUEN VIAJE
16 jul 2017
TREKKING DE GHANDRUK en NEPAL
En el número de julio-agosto de la revista MAGELLAN se publica mi artículo "TREKKING en GHANDRUK, NEPAL", donde explico como es un trekking de tres días por uno de los recorridos más sencillos pero más escénicos de NEPAL, visitando pueblos de la etnia gurung y viendo las montañas del Annapurna.
A lo largo de tres días el ascenso por los bosques frondosos nos lleva justo a los pies del Annapurna Sur y alguno de sus picos vecinos, mostrándonos todo el esplendor del Himalaya.
A lo largo de tres días el ascenso por los bosques frondosos nos lleva justo a los pies del Annapurna Sur y alguno de sus picos vecinos, mostrándonos todo el esplendor del Himalaya.
Puedes leer el artículo aquí: Artículo Trekking Ghandruk
Agradecimientos a los que hicieron posible este viaje:
12 jul 2017
Tubular INSECTA de WindXtreme, el complemento de viaje ideal
Mosquitos: esos bichitos incordiadores que pueden arruinarte un viaje o, con suerte, molestarte hasta la saciedad... Están casi en cualquier rincón del mundo y algunos de ellos tienen la probóscide muy, pero que muy afilada. Repelente, ropa larga, mosquiteras,... Todo lo que podamos llevar en nuestra maleta será poco si se trata de evitarlos. Por ello, cuando más prácticos y multiusos sean nuestros complementos durante un viaje, más llevaderos serán.
El último grito en complementos de ropa para viajeros es el nuevo tubular INSECTA de WindXtreme, un práctico pañuelo multiusos que además de servirnos de bufanda, gorro y pasamontañas, lleva incorporado el repelente anti-insectos entre sus fibras que se va desprendiendo lentamente para protegernos de cualquier bicho inoportuno.
En mis viajes por el mundo no falta nunca este complemento, y después de haberlo probado en los bosques semipantanosos de Bialowieza en Polonia, buscando a los últimos bisontes europeos, y en la jungla de Chitwan, en Nepal, fotografiando rinocerontes, puedo decir que funcionan perfectamente.
Tanto si es para uno mismo como para regalar a algún amigo aventurero, los INSECTA de WindXtreme no pueden faltar entre los complementos del viajero.
Tubular multifuncional de microfibra Drytex® Comfort con tratamiento antimosquitos insecta™ Insect Control Technology.
- Elástico y sin costuras.
- Alta transpirabilidad, manteniéndote fresco y seco.
- Protección UV.
- Tratamiento antibacterias Sanitized® AG, combate los malos olores y mantiene la prenda limpia más tiempo.




#ForAuthenticPeople #TeamWindXtreme
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Tanto si es para uno mismo como para regalar a algún amigo aventurero, los INSECTA de WindXtreme no pueden faltar entre los complementos del viajero.
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16 jun 2017
POKHARA, RAFTING EN EL TRISHULI y TEMPLO DE MANAKAMANA en NEPAL
¿Tienes unos días libres en el centro de Nepal? Te proponemos tres actividades que te enantarán para conocer un poco más la religión, la naturaleza, la aventura y la cultura de Nepal.
3 ACTIVIDADES PARA DESCUBRIR EL CENTRO DE NEPAL
POKHARA
Pokhara, conocida como la ciudad de los 12 lagos, está céntricamente
situada en medio de Nepal y se está convirtiendo por ello en la base para
varios trekkings, especialmente el de los Annapurnas y el de Mustang. Pero
también tiene atractivos que la hacen, por si misma, una ciudad interesante
para visitar.
Por un lado se trata de una ciudad bastante moderna, que ha
ido creciendo alrededor del lago Phewa. El gran papel comercial que jugó desde
el siglo XVII en medio de la ruta entre el Tíbet e India terminó con la anexión
de este último por China, pero ha quedado compensado en parte por la gran
actividad alrededor del turismo, especialmente el de aventura y trekkings.
Por doquier hay tiendas especializadas en ropa y
equipamiento de montaña, souvenirs y tiendas de antigüedades, y recuerda
bastante al barrio de Thamel de Kathmandú. Lo que aquí destaca son la gran
cantidad de librerías (con colecciones en inglés de temas del Himalaya) y
tiendas de té producido en Nepal.
Un lugar imprescindible de visita a Pokhara es el borde del lago
Phewa, el segundo más largo del Nepal. En un día bueno la nieve de las
montañas próximas se refleja en las aguas calmas del lago. Varias pequeñas
barcas y canoas permiten recorrerlo arriba y abajo, pero cuando se llena su ribera
es al caer el día, cuando los habitantes de Pokhara y los turistas van a ver
como de pone el sol tras las montañas más allá del margen del lago. En medio
del lago, en una pequeña isla, se levanta el templo hindú de Tal Barahi,
una pagoda de dos pisos en honor a la diosa Durga.
En una montaña cercana, con excelentes vistas sobre la
ciudad y el lago, se encuentra la Pagoda de la Paz Mundial, una de las
casi cien stupas que hizo construir el monje budista Nichidatsu Fujii para
conseguir la paz en 1947.
Pero el mejor punto para obtener vistas no se encuentra
aquí, sino en un mirador un poco más alejado de la ciudad, el mirador de Sarangkot.
Hay que subir aquí muy temprano, a partir de las cuatro de la mañana, para
poder llegar a la terraza del pequeño café que sirve como atalaya para una
de las mejores vistas de la Tierra: desde aquí, cada mañana, emergen de la
noche las montañas del Himalaya. El ancho paisaje se abre frente nosotros para mostrarnos
los picos de más de 8.000 metros del Dhaulagiri, el Annapurna y el Manaslu,
y las demás montañas menores como el hiunchuli, el Machapuchare y otras
decenas, de filosos picos llenos de nieve y hielo que convierten esta escena en
algo que no olvidaremos jamás.
RAFTING POR EL RÍO TRISHULI
Cerca de Pokhara pasa el río
Trishuli, uno de
los afluentes del río Narayani que viniendo del Tíbet terminará en el Ganges en
la India.
Su nombre proviene del tridente del
dios Shiva, pero a pesar de no ser un río peligroso, el río Trishuli tiene
unos cuantos rápidos que lo han convertido en una de las mecas del rafting de
Nepal, una de las actividades de aventura que pueden combinarse
perfectamente con un trekking o una visita cultural, ya que es de un nivel
sencillo.
A bordo de una embarcación de goma,
se puede recorrer aproximadamente durante dos horas las aguas frescas del
Trishuli desde Fishling hasta Mugling. Los rápidos no son exigentes,
aunque en algunos de ellos las olas pueden llegar al metro de altura y salpicar
con fuertes embates la media docena de navegantes.
En algunos tramos el agua baja tan tranquila que se puede saltar al agua para
ir flotando tranquilamente junto a la barca.
Hay que mirar a lado y lado del río,
puesto que en algunos tramos aparecen los monos rhesus, omnipresentes en casi
todo Nepal. Cuando llegamos finalmente a Mugling quizá tengamos los brazos
cansados y la ropa empapada, pero la experiencia permanecerá siempre en nuestra
memoria como uno de los mejores descensos de río que hayamos hecho.
TEMPLO DE MANAKAMANA
Quizá entonces, favorecidos por la fortuna de que no nos
haya sucedido nada malo durante el viaje queramos subir al templo de
Manakamana. Se encuentra en lo alto de una montaña por encima del río Trishuli,
y es considerado uno de los grandes puntos de peregrinaje de los hindúes. A pesar de tener asociado la imagen de Nepal con los templos budistas de las montañas, en realidad el 80% de la población nepalí es hinduista, mientras que los budistas solo representan un 10% de la población.
Antes
solo se podía llegar a la cima de Manakamana después de tres horas de penosa caminata por las empinadas
cuestas de la montaña, pero desde 1998 un teleférico transporta a los
peregrinos (y sus cargas) desde el río (a 258 metros de altura) hasta la
cima (a 1.302 metros) en menos de diez minutos. El templo de Manakamana
está dedicado a la diosa Bhagwati, que es una encarnación de Parvati, y
es venerada desde el siglo XVII con mucha fe, puesto que la diosa concede
deseos a aquéllos que vienen a rogarle.
La tradición se remonta al rey Ram Shah de los gorkhas, que murió del susto cuando se
enteró que su reina era una semidiosa. La reina decidió morir en la pira
funeraria de su marido, no sin antes mencionar que reaparecería en breve. Seis
meses más tarde un labrero picó su arado con una piedra de la cual empezó a
emanar sangre y leche. Ahí construyeron el templo a la diosa Bhagwati en
recuerdo de la reina.
La estatua de la diosa Bhagwati se encuentra escondida
dentro del templo y no es accesible a los no hindúes, pero el sitio vale la
pena de ser visitado, especialmente la zona donde se realizan ofrendas que
pueden variar desde barritas de incienso hasta cabras y gallinas que son
degolladas y decapitadas por expertos carniceros.
Alrededor del templo, una serie de santones se encargan de
poner tikkas a la frente de los visitantes a cambio de unas monedas, y
el gentío y el olor es tan sobrecogedor que uno no puede más que maravillarse
ante tanta fe mostrada por Bhagwati.
Quizá sea este el momento para encender una barrita de
incienso y dejar que su humo llegue a la diosa en agradecimiento del buen viaje
que nos ha brindado por Nepal…
Agradecimientos a los que hicieron posible este viaje:
10 jun 2017
TREKKING DE GHANDRUK, NEPAL
A las
5 de la mañana el pequeño pueblo de Ghandruk, en la provincia de
Pokhara, en Nepal, todavía duerme. No hay nadie en las estrechas callejuelas
adoquinadas. Acaso un par de gallinas y un burro escapado de su establo. En un
silencio casi total bajo por una de las escaleras de piedra hacia la parte baja
del pueblo, hasta el Centro de Visitantes
del Parque del Annapurna. Situado casi al borde del precipicio que se
forma en un saliente de la empinada cuesta en la que está situado Ghandruk, en
los jardines del Centro hay una pista de Helicóptero, desde donde se puede
divisar una de las mejores vistas del Himalaya.
Para llegar aquí hay que
recorrer el
TREKKING DE GHANDRUK
1ª Jornada del Trekking de Ghandruk: KANDE – TOLKA
Duración:
6 horas
Desnivel:
ascenso 300 m / descenso 280 m
El
trekking de Ghandruk puede empezar en varias poblaciones de la zona,
dependiendo de donde nos deje el vehículo con el que lleguemos. En todo momento
nos acompañarán un guía y porteadores locales. El trekking y el turismo
asociado a él es una de las principales fuentes de ingresos para la región, por
lo que el viajero responsable querrá colaborar con la economía local alquilando
los servicios de ambos. Los porteadores suelen repartirse la carga de varios viajeros
hasta un máximo (fijado por ley) de 30 kilos de carga por porteador.
Nuestro
camino empieza a las 12:20h en la pequeña población de KANDE, junto a la
carretera (1.770 metros de altura), donde el camino está bien indicado y
pavimentado con piedras. Incluso el pendiente forzado que hay poco después de
dejar el pueblo está construido con piedras, de manera que hay que subir
centenares de escalones para poco a poco ir remontando hasta la cresta de la
montaña detrás del poblado.
Vamos
pasando junto a pequeñas granjas de paredes de piedra y techo de lámina de
metal con espléndidas vistas al valle. Estas casas son pequeñas granjas, con un
corral adyacente al patio de piedra que suele haber frente a la casa y donde
guardan cuatro o cinco cabras. En los techos, entre las piedras que sirven para
mantener sujeta la chapa de metal, extienden la ropa húmeda para que se seque
rápidamente cuando sale el sol.
En
este primer tramo del recorrido se empieza a ver ya la gran diferencia respecto
a lo que podíamos tener en mente sobre los trekkings en Nepal: en este
trekking del Ghandruk el recorrido no pasa por entre rocas desnudas y glaciares
peligrosos, sino que el camino de Ghandruk circula por entre bosques espesos
y prados de vegetación selvática. Estamos a poca altitud y hay abundancia
de agua, por lo que las plantas aquí son exuberantes, desde los bosques de
bambú a los montones de helechos o las plantas epífitas que crecen sobre los
árboles.
Media
hora después de haber iniciado el camino este pasa por uno de los muchos
restaurantes con vistas que hay a lo largo del sendero. El restaurante Pukor, a
1.900 metros de altura, es uno de los que goza de mejor paisaje.
A los
2.070 metros de altitud se levanta AUSTRALIAN CAMP, que en realidad son
cuatro chozas mal dispersas entre las cuales hay algunos alojamientos para
pasar la noche si fuera necesario.
Donde
están los mayores hoteles i guest-houses es en POTHANA, un pequeño
pueblo a 1.890 metros de altura desde el cual se pueden ver en un día despejado
las puntas del Annapurna Sur y el Machapuchare. Pothana no es más que una
conjunción de varios hoteles (la mayoría con jardín), restaurantes (con platos
sencillos) y miradores donde contemplar las vistas. Aquí es el mejor sitio para
comer y descansar, ya que se llega a las dos horas de haber partido de Kande y
ya hay hambre. En el restaurante See You sirven un excelente Thali
nepalí, un plato variado con arroz, gumbo, dal (sopa de lentejas), patatas y
pollo en salsa que nos dará fuerzas para el resto del día.
45
minutos después de Kande se llega a DEURALI, otro mirador con hoteles
donde descansar, tomar un té o refresco y esconderse de la lluvia si se tiene
la mala suerte de andar en un día encapotado. En este tramo del camino,
especialmente cuando está lloviendo o ha acabado de llover recientemente, se
dan mucho las sanguijuelas, animales totalmente inofensivos pero cuyo voracidad
por la sangre hace que se hinchen rápidamente cuando consiguen engancharse a
tus piernas para succionar. La forma de quitárselas fácilmente es con sal o
tabaco molido.
La
jornada termina unas seis horas después de haber salido de Kande, al llegar a TOLKA,
un pequeño pueblo a 1.790 metros de altura a media pendiente de la montaña. Uno
de los mejores lugares para pasar la noche es el Hotel Namaste. Desde aquí se divisa perfectamente todo el
fondo del valle del río Modi, al cual deebremos bajar a la jornada siguiente.
2ª Jornada del Trekking de Ghandruk: TOLKA – GHANDRUK
Duración:
4,5 horas
Altura:
descenso 615 m / ascenso 685 m
Vale
la pena salir temprano al siguiente día para evitar el bochorno del calor del
mediodía. Deberemos bajar hasta el río, donde el frescor del agua apenas
consigue disimular el calor enclaustrado del fondo del valle.
El
pueblo de Tolka es un conjunto agradable de viejas casas de piedra con techos
de pizarra. Cerca, los establos de techo de paja muestran allá donde pasan la
noche algunas cabras que durante el día pacen tranquilamente en los campos
vecinos o bueyes que trabajan en los campos tirando del arado.
El
camino sigue por el flanco de la montaña manteniendo la altitud hasta llegar al
pueblo de LANDRUK, a una hora y media de Tolka. Aquí hay una gran
escuela, varios hoteles y restaurantes y unas cuantas casas dispuestas en
varias terrazas a las que se llega por escaleras de piedra que van bajando poco
a poco hacia el río.
Aquí
es donde tenemos que ir, por la zigzagueante escalera de piedra que baja hasta
las aguas del río MODI KOHLA, el río que viene de los glaciares del
Annapurna Sur. El punto más bajo del camino está a 1355 m, por lo que hemos
bajado 455 hasta llegar junto a las aguas grises y frías del río. Lo cruza un
puente colgante de metal, decorado con banderillas de plegarias (les llaman
caballos de viento por la imagen del caballo que brinca y galopa con el mecer de
la brisa). Se tardan unas dos horas en llegar de Tolka al río.
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Al
otro lado, junto a una granja que cultiva varias terrazas próximas, hay un par
de tienditas de refrescos para descansar un poco de la bajada y empezar la
subida empinada con más ánimos.
El
camino es abrupto, marcado mayoritariamente con peldaños de piedra, por lo que
da la sensación de estar subiendo una eterna escalera. Hay que parar a
descansar a menudo, para contemplar las vistas o disfrutar de la vida aldeana:
el arado de las pequeñas terrazas, la limpieza de los patios empedrados frente
a las casas, o contemplar simplemente como la brisa mueve las hojas de los
árboles que van dando sombra aquí y allá. Quizá tengamos la suerte de coincidir
con algún local, cargado con una cesta de mimbre en la que dispone la carga
para ir arriba y abajo del camino, o una fila de burros cargados también con
material destino a Ghandruk.
Unas
cuatro horas y media después de haber salido de Tolka se llega a GHANDRUK,
a 2.040 metros), una de las poblaciones con mejores vistas de todo Nepal. La
mayoría de las decenas de hoteles cuentan con balcones que dan directamente a
la sierra de los Annapurnas que se encuentra delante del pueblo. En un día
claro se pueden ver el Annapurna Sur (7.219 m), el Hiunchuli (6.441 m), el
Gangapurna (7.455 m) y el Machapuchare (6.993 m). Este último, llamado cola
de pez, es un pico sagrado y por lo tanto no se permite escalarlo,
convirtiéndose en uno de los pocos picos altos del Himalaya que aún no ha sido
conquistado.
Las
casas del Ghandruk viejo se encuentran entre las más auténticas de la cultura Gurung
(hay un par de museos Gurung en el pueblo) y vale la pena pasearse por
sus callejuelas adoquinadas para descubrir algunos rincones con verdadero
encanto o dirigirse al moderno templo budista al que se llega siguiendo la
música de mantras que emana de su sala principal.
Antes
de cenar se puede tomar una aperitivo típico de la región. El raksi
es un licor producido con mijo y el sukuti un plato de carne de búfalo
secada al sol y ahumada que se sirve en salsa. Por la noche, los porteadores,
animados por el fácil terreno que queda ya solo para la jornada siguiente, se
animarán (probablemente si se les sirve también un poco de raksi) a bailar el Resham
Firiri, la canción popular más conocida del folklore nepalí.
3ª Jornada del Trekking de Ghandruk: GHANDRUK a NAYAPUL
Duración:
5,5 horas
Desnivel:
descenso 970 m
El día
empieza a las cuatro y media, cuando hay que levantarse para ir a ver la salida
del sol en el mecizo de los Annapurnas que hay frente a Ghandruk. Cualquier
ganas de remolonear se terminan al ver desde la cama como en el cielo nocturno
se perfilan las siluetas de las montañas. El paisaje es sublime y hay que verlo
en su esplendor matutino, así que el sueño pasa rápido y uno se olvida
fácilmente que ha dormido poco. Después de volver tranquilamente al hotel y
desayunar empieza el descenso. Actualmente se está construyendo una carretera
que facilitará el acceso a Ghandruk, pero de momento la única manera de llegar
al pueblo es haciendo un último tramo de una hora de camino a pie. Los burros y
mulas se encargan de facilitar el transporte de mercancías en este último
segmento del camino, pero también es frecuente ver a porteadores haciendo el
trabajo.
Poco a
poco el camino va bajando de cota y aparecen animales más selváticos, como
algunos langures grises de Nepal (Semnopithecus schistaceus) que habitan
entre los árboles.
En KIMCHE,
donde termina la carretera, han surgido unos cuantos restaurantes frente a la
parada del bus de Pokhara. A partir de aquí, el camino peatonal de bajada hacia
el fondo del valle alterna con el de los autobuses que lo recorren cada día
para llevar a los campesinos a la capital regional. Aquí y allá hay varias
granjas que aprovechan el paso de los caminantes (especialmente occidentales)
para exponer algunos souvenirs en mesas fuera de las casas, como parches para
coser en la mochila o libretas fabricadas con papel artesano hecho con las
raíces de un arbusto local. El ambiente campesino se nota en el cuidado de los
campos, con varias terrazas que son trabajadas por arados tirados por bueyes.
Dos
horas después de dejar GHANDRUK llegamos a SYAULI BASAR, una de las
grandes poblaciones del valle, donde hay una de las escuelas locales a las que
asisten niños y niñas de los pueblos vecinos, algunos llegando después de haber
recorrido una hora de camino con sus uniformes inmaculados.
Al
cabo de una hora de llega al río Modi y a partir de aquí el camino se convierte
en un agradable paseo en el frescor del valle enfriado por el agua.
En BIRETHANTI,
donde el río es cruzado por un gran puente para vehículos se pueden encontrar
varios lugares para comer y descansar y enlazar así el último tramo del camino
hasta NAYAPUL, el final del trayecto y del trekking, al que se llega
cinco horas y media después de haber salido de GHANDRUK.
Este trekking de
Ghandruk, accesible a todas las edades y condiciones físicas es uno de los
más sencillos de Nepal y la mejor de las introducciones al conocimiento de las
montañas del Himalaya. Así, que, ¿qué esperas para lanzarte a la aventura del
trekking de Ghandruk?
Agradecimientos a los que hicieron posible este viaje:
2 jun 2017
CHITWAN, el parque de los rinocerontes en Nepal
Cuando
uno piensa en Nepal siempre le vienen a la mente las altas montañas del
Himalaya, con templos situados en vertiginosos acantilados, unas cuantas
banderitas volando al viento y los caminos repletos de sherpas porteando
inhumanas cargas. Y Nepal es eso. Pero también es mucho más, como por ejemplo el Parque Nacional de Chitwan, una zona de selva tropical repleta de animales salvajes.
En
el sur del país, haciendo frontera con la vecina India, se extiende una región
llana, donde las montañas más altas apenas superan los mil metros, donde los
ríos fluyen tranquilos en sinuosos meandros y donde la vegetación, lejos de ser
arbustiva, florece en una selva tropical casi impenetrable.
En
este post te explicamos lo que hay
QUE VER EN LA SELVA DE CHITWAN, NEPAL
El
gran atractivo del sur de Nepal es
el Parque Nacional de Chitwan, el
primero que se instituyó en el país en
1973 y en el que viven rinocerontes, leopardos, elefantes y varios tipos de
ciervos y cocodrilos.
Como
lugar dentro de la lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO,
el Parque Nacional de Chitwan es uno de los destinos favoritos por los turistas
que visitan Nepal, especialmente por la facilidad de ver a la fauna local.
Un Parque Nacional bien conservado
Hasta
los años 1950 la selva cubría casi todo el Valle de Chitwan. Entonces, más de
800 rinocerontes indios habitaban la región. El lugar era habitado también por
poblaciones esparsas de tribus locales, como los Tharu, que se habían adaptado
a la vida en la selva y que, especialmente, habían conseguido una cierta
resistencia ante la malaria rampante.
Cuando
empezaron a escasear tierras de cultivo en el norte, en los años sesenta, se
talaron grandes zonas y se eliminaron los mosquitos con DDT. Llegaron miles de
personas del norte, y la población de rinocerontes bajó hasta 95. El gobierno
tuvo que hacer algo: delineó los más de 900 kilómetros cuadrados del Parque
Nacional de Chitwan y creó una guardia forestal especializada para combatir la caza
furtiva, dispuestos en varios campamentos a lo largo y ancho del parque.
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El Parque de los rinocerontes
Afortunadamente
gracias a esa iniciativa la población actual del rinoceronte indio en Chitwan
se ha recuperado hasta los más de 500 individuos y este Parque es el mejor
lugar del mundo para observar al rinoceronte (Rhinoceros unicornis). Pero se vea o no al rinoceronte (o al tigre,
el otro gran animal bastante presente en el parque, con 126 ejemplares) una
visita a Chitwan es una de las mejores maneras de ver que no todo en Nepal son
montañas.
Alrededor
del parque, al otro lado del río Rapti, hay varios pueblos con hoteles o
albergues, pero junto al agua del río, frente a la misma selva repleta de langures
y macacos Rhesus, se encuentran algunos resorts que, al estilo africano,
permiten vivir la naturaleza salvaje con cierta comodidad.
Desde
los resorts pueden organizarse excursiones en todoterreno hacia el interior del
parque. Se cruza el río Rapti por un largo puente y después de superar un
control de ingreso se puede circular por los caminos de arena y disfrutar de la
vegetación exuberante. La palabra Chitwan viene de Chitta Wan, que significa el
corazón de la jungla, por lo que el bosque tropical selvático es el principal
bioma del parque. Los bosques de sal (Shorea
robusta) predominan en el parque, pero aquí y allá aparecen charcas donde
se abrevan los animales y donde a veces se refrescan los rinocerontes. El
todoterreno avanza por las pistas forestales y se detiene cuando se observa
algunas de las cuatro especies de ciervo que se pueden ver en el parque: ciervo
porcino (Axis porcinus), muntjac (Muntiacus muntjac), axis (Axis axis) y el sambar (Rusa unicolor).
En
algunos tramos, el bosque deja paso a grandes extensiones de hierba alta
(conocida como hierba elefante). Este es el lugar favorito de los rinocerontes,
que campan a sus anchas por la hierba, lejos de la prisión de troncos que
representa el bosque.
Es aquí,
pues, donde hay que ir con ojo avizor, puesto que los rinocerontes pueden estar
a tres o cuatro metros de la carretera y no verlos por la falta de visibilidad.
A lo
largo del parque existen unas cuantas torres de vigilancia donde se puede subir
para escanear el horizonte expandido con los binoculares. Desde los casi veinte
metros que alcanza algunos de estos machan, o refugios de cazador, se
distingue claramente cualquier rinoceronte que esté en la vecindad.
Son
animales grandes (de más de tres metros y medio de largo y unos dos mil kilos
de peso) que tienen la tranquilidad de su coraza de piel y que no temen a
nadie. Es por ello que es relativamente fácil de dispararles (y por ello la
caza furtiva tiene que estar muy controlada) o de verles. Tomo una excursión en
jeep por la selva y veo primero a un macho solitario y después a una hembra con
una cría más alejada, ya al borde de la selva. Desde lo alto del machan
distinguí aún otro ejemplar, más grande y con un cuerno (uno solo tienen los
rinocerontes de esta especie) que le
llegaba al palmo.
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Hay
que ir prevenido contra la lluvia. Chitwan es una selva tropical de clima
monzónico, y a pesar de que las lluvias suelen concentrarse en una cierta época
del año, casi cada tarde del año puede llover. Y cuando llueve las carreteras
se convierten en una pista de patinaje en la que las ruedas del todoterreno
parecen ir cada cual a una dirección distinta.
Un paseo en canoa
Las
aguas del río Rapti pueden ser el marco para una magnífica excursión en canoa
para conocer de cerca otras especies animales de la selva de Chitwan. Se suele
utilizar una canoa fabricada con un tronco de árbol vaciado y guiada tanto por
un barquero con pértiga a la proa como por otro con remo a la popa. El ritmo
suave del agua invita a la contemplación
tranquila de la naturaleza salvaje que se extiende más allá de la borda. Algún
martín pescador posado en un árbol cercano espera el momento propicio para
lanzarse en picado al agua para capturar un pez. Al borde del agua, apenas
sacando los ojos y los espiráculos a la superficie, distingo el morro de un
cocodrilo de las marismas (Crocodylus
palustris). Los ingleses lo conocen como mugger crocodile, palabra
originada del Hindi magar, que significa “monstruo acuático”. No parecen muy
agresivos cuando son pequeños, pero pueden llegar a tener hasta cuatro metros
de largo.
Hay
cocodrilos en Chitwan que pueden llegar a ser incluso más grandes (hasta seis
metros), pero en realidad no son cocodrilos sino gaviales (Gavialis gangeticus). Son del mismo orden pero de otro género
distinto, y se distinguen por el estrecho morro lleno de dientes salidos y una
especie de protuberancia (muy desarrollada en los machos) en la punta de las
fosas nasales. Los gaviales están en grave peligro de extinción (se calcula que
solo quedan doscientos ejemplares en libertda), por lo que proyectos que ayuden
a su repoblación son inestimables. En la selva de Chitwan existe un centro de
cría de gaviales para poder liberarlos cuando llegan a un cierto tamaño, y se
puede visitar para conocer la manera que tiene el gobierno de Nepal para
combatir con la amenaza de la extinción de esta especie.
Un safari en elefante
Hay
otra manera de moverse por la selva de Chitwan. Es la que usó desde siempre la
realeza nepalí y la aristocracia local cuando venían aquí para cazar: se subían
a un elefante y desde la seguridad de la altura podían atravesar ríos y charcas
y mares de hierba alta. La caza ya no es permitida en Chitwan, pero los
elefantes siguen estando ahí y los jinetes que ahora llevan son turistas y
visitantes con ganas de ver a la fauna salvaje. Propiamente no se puede visitar
el Parque de Chitwan a lomos de elefante, porque las visitas ahí en este medio
están ahora prohibidas. En el interior del parque hay elefantes salvajes y
elefantes domésticos, pero estos últimos solo sirven para los guardias
forestales, que les utilizan para patrullar y para poder arreglar los caminos.
Pero sí existen rutas en los alrededores del parque que pueden hacerse a lomos
de elefante, una experiencia que le transporta a uno a los tiempos de los
maharajás. El paquidermo avanza casi en silencio, instruido por su mahout solo
con una ligera presión de los pies detrás de las orejas y algunas instrucciones
vocales (pueden llegar a comprender 20 palabras).
El poblado de Tharu
Una
visita a la selva de Chitwan no sería completa si no se ve una aldea Tharu.
Esta es una de las etnias que habita la región. Son descendientes de indios del
Rajasthan provenientes del desierto del Thar que llegaron aquí en el siglo XII
y que desde entonces han sabido adaptarse perfectamente a las condiciones de la
selva. Sus casas de caña y barro son frescas en verano y cálidas en invierno.
Casi no tienen ventanas, en parte para evitar la entrada de mosquitos y, según
sus creencias, evitar que entren los malos espíritus. Trabajan los campos de
arroz y tienen vacas como ganado, y una de las actividades que realizan suele
ser los bailes tradicionales que muestran casi cada noche en alguno de los
lodge. Chicas vestidas de blanco y decoradas con sortijas y brazaletes dorados
bailan y cantan al son de tambores y flautas en una danza de ritmos monótonos
que, en el calor de la noche, se confunde con los ruidos cercanos de la selva:
los grillos lastimeros, los monos gritones y el opaco rugido de algún tigre
hambriento…
Una publicación compartida de Jordi Canal-Soler (@jordicanalsoler) el
Agradecimientos a los que hicieron posible este viaje:
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